LA COCINERA DE CASTAMAR: Capítulo 4- Vuela

¡ATENCIÓN SPOILERS!

(Si te lías con los nombres, ponte al día con la Chuleta de Personajes de la cocinera de Castamar).

Carlo Broschi (alias Farinelli, el famoso cantante italiano castrato) acude al palacio de Castamar a deleitar con su hermosa voz a los nobles. En la fiesta, el Marqués de Almendrales enreda a doña Mercedes (la madre del viudo) para que su hijo se fije en Eugenia, su hija soltera, a cambio de apoyo incondicional en su trabajo con el Rey. A don Diego primero no le hace gracia caer en ese chantaje, pero luego acompaña a la joven Eugenia, dejando tirada a Amelia, a pesar de haberle prometido que entrarían juntos al recital.

Amelia se siente despechada y en un arrebato casi se tira por las escaleras. Gabriel, el  hermano negro de Diego, lo impide. Ella empieza a confiar en él, desde que le vio tocando el piano con maestría, a pesar de ser negro (y es que en esa época los negros eran considerados salvajes). Amelia casi le confía su secreto, pero Enrique, el vengador llega a tiempo para evitarlo. Le da una bofetada de realidad y le pide que espabile de una vez, y se ponga las pilas con don Diego, o se lo quitarán delante de sus narices.

(El duque don Diego y Eugenia, hija del marqués de Almendrales).

Francisco, el mujeriego tontea con Sol. Ella le propone un reto, conseguir las enaguas de una de las sirvientas, Beatriz la envidiosa. Lo que se aburrían en esa época no es normal, con esas apuestas estúpidas. Pero el chico se pica, y va en busca del trofeo. La envidiosa que es perra vieja no se deja engatusar por los ojazos azules del conde, y le dice que no le haga perder el tiempo, que poderoso caballero es don Dinero, que si las quiere afloje pasta y se largue. Sol se sonríe cuando ve que su amante ha conseguido lo que le ha pedido. A ver qué nuevo reto rebuscado le encarga ahora.

Rosalía la vuelve a liar, pero esta vez con un triste final. Se coloca unas alas de pavo real y se cree que puede volar. Se tira del balcón, y Clara, con su agorafobia, no consigue pararla. La caída de la chiquilla es mortal. Clara se desmaya, y acaba confesando su secreto: padece una enfermedad nerviosa que le impide salir a espacios abiertos. Los nobles se enteran de la muerte, pero les da igual, continúan con el sarao, pero el duque que es muy digno dice que nanay, que por algo son nobles, que ha muerto una persona y ni fiesta ni fiesto, que todos a sus casas, y sanseacabó.

(Rosalía con alas de pavo real)

Alfredo de Carrión (el amigo de don Diego) se lía con Ignacio Montes (el noble afrancesado). Con razón estaba soltero el mozo, es gay. Luego no puede soportar la culpa, y se autoflagela. (Los castigos del siglo XVIII eran increíbles, hasta qué punto el miedo a ir al infierno era una amenaza).

Don Diego se toma una última copa, y Amelia aprovecha la ocasión, le droga con la pócima que le dio Sol, una especie de burundanga de la época. El duque despierta desnudo junto a Amelia, en la cama, y no recuerda nada. Amelia ya tiene oportunidad de encasquetarle el churumbel que está esperando del vengador. ¿O descubrirá el engaño?

(Fuente de las imágenes: Atresplayer Premium).

LA COCINERA DE CASTAMAR: Guía de Capítulos.

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2 comentarios en “LA COCINERA DE CASTAMAR: Capítulo 4- Vuela

  1. Muy variado el capítulo. La nobleza de la época no tenia A3PLAYER y se tenían que divertir como podían: ahora me desenfreno, ahora me azoto; un polvo por unas enaguas; me tiro por las escaleras, no me tiro; mirad como vuelo…Paff..!
    Todo ello amenizado con merengues y la maravillosa voz del contratenor interpretando a Haëndel; toda una guinda para el pastel que se esta cociendo entre Don Diego y la cocinera…

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