LA CASA DE PAPEL 4: Capítulo 3- Lección de anatomía

¡ATENCIÓN SPOILERS!

El Profesor y Marsella rescatan a Antoñanzas de la piscina. Los vecinos se quejan del alboroto, y le hacen fingir una borrachera. Improvisa y canta «La Bamba». ¡Qué salao el poli! Le han llenado la casa de explosivos (falsos) y le terminan de convencer con un millón de euros para que sea su topo-chivato en la carpa. En esta escena no es creíble que su mujer no se despierte con la que ha liado, ni los churembeles. A ver cómo le explica luego el fajo de billetes a la señora… El Profesor le da su reloj y le pide que se lo muestre a Raquel (Lisboa). El reloj es feo con mayúsculas. Otros dirán que es clásico, pero es que es más antiguo y casposo que mi abuelo. Que el hombre es millonario, y puede comprarse algo bonito, siguiendo su línea tradicional si quiere, pero algo molón. En fin, que ya tiene excusa para comprarse uno nuevo. ¡Yupi!

Alicia llega con la tarjeta sim que el ex de Lisboa (Alberto) ha recuperado de la ambulancia, para ofrecerle un trato. Saben que su hija y su madre están en Filpinas. Cuando Lisboa está a punto de ceder, llega Antoñanzas, le enseña el reloj, y ella cambia de idea, ya no hay trato. Se imagina que su Profesor se ha encargado de llevar a su familia a un lugar seguro. Lisboa 1-Alicia 0.

El Boludo de Palermo sigue jodiendo el plan de atraco inicial con su egolatría. Ha ido retando a Gandía, primero explicándole cómo soltarse las esposas, luego le informa de que Río es el miembro más débil y no disparará. Me pregunto por qué no se suelta él, y se larga de allí, y así de paso nos libramos de su presencia, porque se me hace muy fatigante ver cómo la caga y deja a sus compañeros con el culo al aire.

El Profesor ha enviado un mensaje, a través de Tokio, a Palermo. Quiere que se vuelva a enamorar del plan, darle protagonismo, quiere que le ayude a pensar cómo rescatar a Lisboa de la carpa. De momento no ha funcionado. Recuerdan, vía flashbacks, las discusiones infinitas de los hermanitos sobre si permitir a Palermo entrar en el plan. El Profesor ya veía venir que iba a ser un porculero de narices, y no se equivocaba. Es difícil convencer a Berlín de que dejara de lado a Palermo por ser un puto egocéntrico, cuando el mismo Berlín lo era más todavía. Aparte de psicópata. Nos ponen la escena de violencia más gratuita y sinsentido de toda la temporada. Un gordo que parece Pavarotti se ríe con amigos de su pajarita en un bar. Berlín no tolera esa ofensa imperdonable, y en el lavabo le destroza las pelotas con un tenedor. Así, sin más preámbulos. Una escena totalmente fuera de lugar, porque ya sabíamos que Berlín era un loco tarado. ¿Qué pretenden demostrar? No lo sé, ni conocemos al clon de Pavarotti de nada, ni nos hacen gracia las chaladuras de Berlín. ¿O acaso, esa historia tendrá segunda parte en próximas temporadas?

(Fuente de las las imágenes: NETFLIX).

En el Banco de España, Gandía sigue las instrucciones de Palermo, se suelta y escapa de Río, que es incapaz de disparar. El chico está traumatizado desde las torturas, motivo por el cual debería haber apretado el gatillo a la primera de cambio, aunque fuera en un brazo, en una pierna, al techo, algo. Pero no lo hace, se queda bloqueado, y Gandía escapa. A la vez, Nairobi despierta de la operación ¿Se recuperará?

LA CASA DE PAPEL 4: Capítulo 5- Cinco minutos antes.

LA CASA DE PAPEL 4: Capítulo 4- Suspiros de España.

LA CASA DE PAPEL 4: Capítulo 2- La boda de Berlín.

LA CASA DE PAPEL 4: Capítulo 1-Game Over.

LA CASA DE PAPEL Parte 3: Personajes.

2 comentarios en “LA CASA DE PAPEL 4: Capítulo 3- Lección de anatomía

  1. Consejo, si os cruzáis con Berlín, no le miréis la pajarita, la corbata, o mejor no le miréis nada; Menudo pronto tiene el tio..! Le queda poco al psicópata pero lo disfruta…
    Excelente capitulo, en equilibrio Lisboa a punto de claudicar, el Profesor a punto de desesperarse, topo en la policía por pasta y amenazas (nunca falla) Alicia mas cabrona que nunca, Rio demostrando que no tiene lo que pincha Berlín, Nairobi en la UCI ñigui-ñogui… Puede pasar de todo incluso acabar mal. Gandia (le hubiera ido bien el apodo de Hiroshima, es más malo que una bomba con patas) se ha escapado y se la tiene jurada a todos… Abran juego señores.

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