LA CASA DE PAPEL 4: Capítulo 2- La boda de Berlín

¡ATENCIÓN SPOILERS!

Si algo me gusta de esta serie es la poesía que hay en cada capítulo, en cada secuencia. Insuperable la escena del Profesor y Marsella huyendo en moto a través de los molinos de viento manchegos, como si fueran el Quijote y el Sancho Panza actuales, obcecados en ese plan loco de robar el oro del Banco de España. Otro gran poeta es Denver, es el puto Machado de los atracos, comparando a Tokio con un Maserati, y llamando a Río inconsciente por haberla dejado. La metáfora le sale muy cara, cuando Estocolmo se entera y flipa. Él lo termina de arreglar diciéndole que no por eso ella es un 600. Esta pareja está cada vez más lejos, a años luz de aquel enamoramiento de la primera temporada. Denver parece más troglodita cada vez que abre la boca, y muchos bailecitos se tiene que marcar si quiere que Ricitos de oro le perdone. Iremos viendo…

Arturito sigue siendo el porculero más grande que hayamos conocido en este siglo, en el anterior y en los que están por venir. Pero es que ahora también es baboso. Se acerca a Amanda, que es una presa fácil, y empieza a zumbarle como la mosca cojonera que es, con ese discurso de manual de autoayuda que tiene sobre la ansiedad, y la convence para que se quite la camiseta para limpiarse la sangre. Patético no, lo siguiente.

Palermo es más odioso aún esta temporada, si cabe. Se quita el parche de tuerto, pero sigue siendo el mismo Boludo. Siempre me pareció un sucedáneo de Berlín, pero de marca blanca. Comparten esa egolatría, y ese afán de protagonismo. Como las cosas se han complicado, él decide que se va, y no deja otra opción a Tokio que hacer un golpe de Estado, tomando el mando, para continuar con el atraco. El bueno de Helsinki pone paz entre los dos, pero al Boludo le dejan atado, junto a Gandía. Además de las manos, yo le habría atado la boca, porque es muy cansino escucharle, y aburre hasta a las paredes. Como no lo hacen, le sopla a Gandía cómo soltarse las esposas, luxándose el dedo pulgar. Dato que en próximos capítulos hará mucha pupa, y hasta ahí puedo leer…

Tokio llama al Profesor y le pone al día. Intercambian papeles, está vez es Tokio la superdotada que deduce que Lisboa sigue viva, y han engañado a sus sentidos. No vio cómo la mataron, solo lo oyó, y no han publicado nada. ¡Lisboa está viva! Al final tendrá razón el Profesor, las emociones le quitan lucidez. Debería haberse dado cuenta antes, algo así es de primero de cerebritos, pero el dolor por pensar que la había perdido no se lo permitía. Se va con Marsella al Banco de España, infiltrados con máscaras entre el tumulto y confirman por el barro del furgón, la no tristeza de Ángel, y el ansia de trabajar de Alicia que Lisboa está ahí dentro, en la carpa, y la están interrogando.

En la carpa Alicia interroga a Lisboa. Las dos son perras viejas, en esa materia, y Raquel no debería dejarse ganar terreno, sin embargo le hace dudar sobre el amor del Profesor. Le dice que le va la marcha, que se engancha a cabronazos, uno que la maltrataba y este que la manipula. Le hace una síntesis de su futuro en la cárcel, y para rematar traen a su ex a buscar huellas en la ambulancia que abandonaron en la carretera. Seguro que se tomará su tiempo para encontrar cualquier cosa que le devuelva a su hija…

(Fuente de las las imágenes: NETFLIX).

El Profesor y Marsella despiertan a Antoñanzas (un poli de la carpa) en su casa. Este, que tiene mal despertar, le da por hacer balconing, y se mete un guarrazo con el trampolín de la piscina de la comunidad…

LA CASA DE PAPEL 4: Capítulo 5- Cinco minutos antes.

LA CASA DE PAPEL 4: Capítulo 4- Suspiros de España.

LA CASA DE PAPEL 4: Capítulo 3- Lección de anatomía.

LA CASA DE PAPEL 4: Capítulo 1-Game Over.

LA CASA DE PAPEL Parte 3: Personajes.

2 comentarios en “LA CASA DE PAPEL 4: Capítulo 2- La boda de Berlín

  1. La serie top del ranking por dirección, desarrollo, interpretaciones y el «Atrezzo» insuperable en cada momento. Derroche de imaginación y puesta en escena, y para algunos descubrir actores poco conocido capaces de emocionarnos. La única crítica es que acabe, espero que cuando sea así, nos prometan una nueva temporada, en este caso: «Lo bueno si largo, doblemente bueno».
    El Profesor, gafitas poco galán y nada musculitos, el anti «chico de película» nos demuestra que puede cautivar con la naturalidad. Tokio es como una musa arrastrando a todos en la locura. Nairobi es la fuerza del corazón, Denver o Rio, cada uno con su trauna y su amor a flor de piel; y personajes tan extraños y duros como Helsinki mostrándonos su lado tierno-peluche. Palermo o Berlín son la locura indefinida del «Solo contra todo el mundo»; Lisboa y Alicia son el ángel y el demonio, el Yin-Yang de La Casa de Papel. Un abrazo a todos…!

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