ALTA MAR: Temporada 2

La Segunda Temporada de «ALTA MAR», serie de Bambú Producciones, creada por Ramón Campos y Gema R. Neira, se estrenó el día 22 de noviembre de 2019 en Netflix.

⇓ATENCIÓN SPOILERS⇓ (Lee bajo tu responsabilidad):

El trasatlántico continúa su travesía hacia Río (Brasil) con 8 nuevos capítulos en los que se incorporan nuevos pasajeros, con nuevos misterios que descubrir, y hasta un fantasma en el barco que revolucionará a todo el pasaje. Cada capítulo es cortito, de unos 45 minutos, pero muy intenso. Al igual que en la Primera Temporada en el barco hay tiempo para todo: Espíritus, güija, tarot, videncias, robos, montajes, sobornos, engaños, infidelidades, embarazos, disparos, secuestros, nuevas muertes y un asesino a bordo darán varios golpes de mar cambiando el rumbo de la historia de las hermanas Villanueva, Eva (Ivana Baquero) y Carolina (Alejandra Onieva).

CAPÍTULO 1: Casandra

Unos náufragos piden SOS al Bárbara de Braganza, y entre ellos viaja una pasajera muy especial: Casandra (Claudia Traisac). La chica tiene el don de adivinar el futuro, el pasado, lo que estás pensando y hasta lo que has desayunado. También habla con el más allá. Es como la Oda Mae de Ghost, pero en blanca. Dice que en ese viaje han muerto 3 hombres y una mujer. Y que su asesino sigue ahí… Pero no nos dice quién es, porque sino se acaba la serie, y faltan 7 capítulos. Pues hala, ya tenemos misterio por resolver.

Mientras tanto, Carlos Villanueva (Luis Bermejo), el padre de la cara quemada de las hermanas, se esconde para no ser detenido. Se cuela en el camarote de Sebas (Tamar Novas), y amenaza a Vero (Begoña Vargas). Lógicamente, le pillan y le detienen, ¿qué esperaba? ¿estar amenazando días y días a la chica sin que nadie se diera cuenta? Le enjaulan como a un animal, solo le falta la mordaza en la boca para ser Hannibal Lecter.

El tío de España, Pedro (José Sacristán) se ha quedado ciego, pero sigue llevando las gafas rojizas por coquetería, que le dan un aire muy burgués.

Chantal, la mujer de Nicolás (Jon Kortajarena) envía un telegrama desde Río. Está viva, y viene a tocar las narices a la pareja más bonita del barco, el DiCaprio español y la Rose española (Eva). No sabemos qué le pasó, en dos años igual se quedó amnésica que eso está muy de moda en series, y por eso no contactó antes con el Oficial. No se entiende tanto tiempo de silencio…

CAPÍTULO 2: De entre los muertos

El DiCaprio español se sincera con su Rose sobre la resurrección de su mujer. Ella que es muy comprensiva, lo entiende y les desea lo mejor, pero por dentro está pensando en que maldita su suerte. Su mal humor lo emplea en ponerse escéptica con la nueva, la Oda Mae blanca. No cree en esas patrañas y como le gusta jugar a los detectives, se cuela en su camarote, y se lleva un broche con una «C», que llama su atención. Su DiCaprio le explica que esa C es de Covadonga. Es el nombre que tenía ese barco antes de convertirse en el Bárbara de Braganza.

La polizona, Sofía (Manuela Vellés) está embarazada del Padre. O eso nos dan a entender…  Ya veremos, porque ella parece más enamorada del oro que de otra cosa.

Carolina ha empezado a entrar en sugestión, su ropa se desordena sola, y hasta ve a una muerta en su cama. El grito que pega nos asusta más que el cadáver en sí.

CAPÍTULO 3: ¿Hay alguien ahí?

La muerta desaparece de la cama de Carolina. No era un cadáver, era una fantasma para los sugestionados, y una alucinación para los escépticos.

Oda Mae se ofrece para que hagan una sesión de güija. El espíritu les dice que se llama Rosa Marín, y les pide ayuda.

El DiCaprio contesta el telegrama a Chantal, su mujer. Ni se molestan en enseñarnos qué le dice, y la verdad, nos importa un pimiento esa pareja.

Sebas le pide matrimonio a la Cenicienta, y ella le dice que sí, a pesar de que empieza a tener dudas sobre este, y a sentirse cada vez más atraída por Dimas (Ignacio Montes), el criado. Ya veremos las vueltas de campana que da este triángulo, con sus catetos y su hipotenusa.

Eva continúa su investigación. Pregunta a Varela (Antonio Durán «Morris») sobre el fantasma Rosa Marín. Esa mujer existió. Era la amante de un hombre poderoso comprometido, y desapareció en Vigo, ciudad desde la que partieron en el barco.

CAPÍTULO 4: Cambio de manos

La fantasma se pasea por el barco como un pasajero más. Ya la han visto los de primera, los de tercera, los marineros, y hasta los peces. La propia Eva también la ha visto, pero cree que es algún truco de Oda Mae. La fantasma insinúa que su asesino es Fernando (Eloy Azorín), que de momento es sospechoso al menos de ser su amante secreto. Recibe una llamada de la fantasma. Qué suerte tener cobertura en el más allá. Fernando no está para tonterías, y se empieza a cabrear con ese asunto. Bueno, realmente este personaje siempre sale enfadado.

Dimas descubre el engaño de su señor Sebas sobre su patente, y se lía la marimorena. La Cenicienta ya no se quiere casar, y no es porque su príncipe ya no tenga dinero y esté arruinado, es por la tomadura de pelo y por robarle en toda la cara a su amigo Dimas.

Natalia (Natalia Rodríguez) empieza a impacientarse con Clarita (Laura Prats). Teme que no pueda soportar la tensión y cante algo más que boleros. Como es medio psicópata, planea con Varela encasquetar el muerto a la cantante, por si los dípteros. El inspector acepta un soborno por su silencio. Natalia enreda a Pierre (Daniel Lundh) con malas artes, le crea dudas sobre la relación que tenía su novia con Aníbal, y le seduce. Clarita entra en el momento más oportuno para pillarles besándose, y se desquicia.

Eva descubre entre los papeles de su cuñado Fernando que el barco perteneció a un tal Juan Marín, cuando se llamaba Covadonga. Será el padre de la fantasma ¿Qué unirá a este con la Oda Mae? ¿Por qué tienen ambos el mismo broche?

CAPÍTULO 5: El número final

DiCaprio ve al fantasma, pero como es un valiente, sale corriendo detrás de él. Descubre que su escepticismo es real, el fantasma ha perdido un pañuelo por el camino. Junto con Eva averiguan que el ladrón de camarotes es Julián (Pepe Baroso), el revientacerraduras. Entre otros objetos robó un potenciómetro de luz, para crear un ambiente siniestro. Les chivatea que vigilan a Carolina.

Carolina y Erich (Antonio Reyes) descubren a Oda Mae insconsciente en el suelo. Alguien la ha golpeado. Ella discute con Fernando sobre si es tan buena visionaria que les diga quién la golpeó y sanseacabó.

La escena más forzada del capítulo es un beso de Carolina con Oda Mae. No sé si es otro truco de la náufraga o qué pretende con ello.

Fernando se asegura con Varela de que no fue él quien la golpeó. Al final tenemos un asesino y un golpeador, ¿serán la misma persona?

Natalia confabula, echa miraditas de arriba a abajo en plan soymáschulaqueunocho, mientras se bebe un Martini detrás de otro. Qué arte tiene enredando a Pierre, que es más tonto que un zapato, y acaba dudando de que su Clarita tenía un lío anterior con el asesinado.

Los DiCaprios encuentran un hueco en el armario del camarote de Carolina, y ahí que van. Verás como se hunda el barco, a ver quién les encuentra. Descubren el numerito, tienen vigilados a todos los pasajeros. Disponen de chuleta de todos, así no hace falta ser Nostradamus para ver el futuro. Encuentran a Simón en la estancia, con el vestido del fantasma. Les explica que esta noche volverán a liarla. Así que están preparados, y les pillan in fraganti. Son los náufragos que viajaban con Oda Mae. Ella se sincera, lo organizó todo, es Carmen Marín, hermana de la fantasma. Se inventó todo esto porque Paco Lobatón no le ayudaba. Los DiCaprios han descubierto al fantasma, y se dan un homenaje, el esperado polvete se ha hecho esperar, no ha sido en un coche de época como en Titanic, pero esperamos que el barco tampoco se hunda como aquél.

CAPÍTULO 6: El otro lado

El Capitán (Eduardo Blanco) les da la charla para hacerse el importante. Nadie le hace ni puñetero caso a ese hombre, que se jubile ya, por dios bendito, y se vaya de crucero con el Imserso, verás qué viajes sin estrés, y nuevas Carmenes que conocer…

Un tal Agustín es el recepcionista, que afirma que vio subir a Rosa Marín por última vez, y escuchó un disparo. Lo hubieras denunciado chato, que madre mía la que se ha liado.

Carolina se saca la carta de Rosa Marín que supuestamente envió a Fernando diciendo que le dejaba y marchaba a Nueva York. Para ella es un trago, por eso no la sacó antes, le daba vergüenza reconocer que lleva más cuernos que un ciervo, y con mucha dignidad. Sin embargo, la firma no coincide con la verdadera Rosa Marín. Su asesino la falsificó, y por tanto su cadáver debe continuar en el barco. Ahora es Carolina la sospechosa, al final sospecharán hasta de los músicos en esta serie.

Clara y Pierre son como los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él. No me puedo creer que se haya suicidado la chica pensando que él ya no la quería. Por si eran pocos muertos, para cuando lleguen a puerto no dan abasto las funerarias.

Francisca le echa un sermón a Eva por pasar la noche con DiCaprio sabiendo que su mujer le espera en Brasil. Pero chata, tú le has visto bien, que es Jon Kortajarena, que más da si le esperan en Brasil, en la China o en Júpiter. Demasiados días desperdiciados lleva ya la muchacha. La criada también sabía lo de la carta. Qué chismosos eran ya en los años 40, y eso sin redes sociales.

Para encontrar a la muerta recurren a su padre, para saber si hay algún pasadizo oculto en el barco. Se pone a jugar a las adivinanzas. Qué salao es el animalico. Les dice que lo que buscan les está observando, así que descubren un mural con un ojo, y allí detrás en un baúl está su cadáver, con una bala. 

(Post en preparación. Iré añadiendo los capítulos restantes próximamente).

ALTA MAR: Temporada 1.
ALTA MAR: Personajes.

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