ÁGUILA ROJA: T9 Capítulo 105

El capítulo 105 y segundo de la Temporada 9 de «Águila Roja» dispara los últimos cartuchos sobre los orígenes del héroe, con un flashback, mostrándonos como fue el reclutamiento de Laura de Montignac. Gonzalo ha vuelto a la Villa en modo venganza, y ha empezado su ejecución, como si de una partida de ajedrez se tratara, empezando por los peones, para terminar con el Rey, su padre.

Su rabia y rencor es tal, que ha diseñado un croquis con las iniciales de los que participaron en la condena de su madre, y los va tachando con sangre, a medida que los mata, como si fuera un psicópata, un asesino en serie en su guarida, que se regodea con sus crímenes.

La primera víctima colateral ha sido Irene, con un suicidio insulso y precipitado, al no soportar el incesto, dando portazo por la puerta de atrás a un personaje, que no ha dado todo el juego que podía dar, sin conocer que Gonzalo era su hermano, ni que era hija del Rey, y sin una despedida en condiciones con Nuño, su otro amor incestuoso. La escena de los hermanos peleándose, con el ataúd de Irene por los suelos y la llegada del Rey, dantesca. Que arrojos tiene el comisario, le pide a Gonzalo que vaya él al entierro, se le ha olvidado completamente el luto, su nueva prioridad, fantasear con su futura corona.

Lucrecia ha vuelto a poner de manifiesto su frivolidad, y esa es la razón por la que Gonzalo se mantiene apartado de ella. Margarita y ella son el día y la noche, en ese sentido, y él se lo ha dejado claro. La que sí tiene papeletas para atravesar la coraza del maestro es la nueva, Anaís, con su guardaespaldas, Flora, que va lanzando tiros al aire, que casi nos mata al pájaro. La próxima misión, enseñarla a leer, y el roce hace el cariño, y tenemos una seria candidata de madrastra de Alonso. Por cierto, ya podía enseñar a leer a Cipri de paso, un 2×1, aunque rompería intimidad a la nueva parejita. De todas maneras, no alcemos campanas al vuelo, porque el final del cuento tiene que llevar escrito el nombre de Margarita, pero el triángulo está servido.

La nueva familia de pescaderos, no tiene desperdicio, son la vulgaridad personificada, por lo menos deben ser los antepasados del mismísimo Torrente. El nieto a punto de nacer, y Nuño perdido por Florencia. La marquesita ya se las ingeniará para quitárselos de encima, más cuando conozca que Hernán tiene sangre azul.

La historia del hermano del bandolero con nombre de santa, promete. Inventor de profesión, estaba diseñando los primeros autómatas, y alguien lo tendrá retenido para conseguir la patente. Me pregunto si la mano del comisario sería también un invento suyo…

Sátur (Javier Gutiérrez) como siempre, metiendo en líos a su amo, actuando por su cuenta y riesgo, y creyendo que el Rey es buena persona por el hecho de ser Rey. Pero en toda buena partida de ajedrez hay un rival con otra estrategia alternativa, el tío Emilio, interpretado por Manuel Maquiña, y que ya ha tenido su rifirrafe con Cipri, aunque en la casa del maestro la comunicación brilla por su ausencia, y pueden pasar días hasta que se lo cuente a Gonzalo, y éste le tome en serio.

La audiencia marca un 13,1% de share y 2.208.000 espectadores, datos muy similares a su estreno de temporada.

ÁGUILA ROJA: Guía Capítulos.