ÁGUILA ROJA: T7 Capítulo 90: ¡Novicia a la fuga!

Capítulo muy flojo y más aburrido que oír la palabra Flex. Para ser el último de la temporada esperaba que fuese mucho más dinámico.

Un grupo de desertores llega a la Villa huyendo de la justicia. Les van a ejecutar por traidores a la patria. Cuelgan la lista en el pueblo, y Sátur reconoce a uno de ellos: Cristóbal Santos, (interpretado por Florentino Fernández). Sátur (Javier Gutiérrez) le cuenta a Cipri que por culpa de ese hombre mataron a un amigo suyo en una batalla, y quiere ir a ver su ejecución. Alonso, por su parte también quiere ir, pues les considera unos cobardes a todos. Cuando están a punto de ejecutarles, explota un artefacto, y escapan.

Gonzalo impide una violación en el pueblo. Se queda petrificado al ver a la muchacha: Es clavadita a Cristina, su difunta mujer. Ella acude a su casa para darle las gracias. Se llama Micaela. Gonzalo la acoge, la invita a cenar, y le ofrece cama para dormir. Está viviendo recreado en el pasado, verla le transporta a aquellos tiempos felices cuando ella aún estaba viva. Alonso reacciona fatal cuando la ve en casa. No es su madre, su madre es insustituible. Micaela escucha de refilón decir que le recuerda a su mujer. Claro, ahora lo entiende todo, por eso le ha ofrecido quedarse. Se va decepcionada: «Era demasiado bonito».

Lucrecia sigue fingiendo su tetraplejia. Ha conseguido su objetivo, Hernán se queda. En palacio hay un pequeño incendio y Catalina descubre que la marquesa puede andar. Pero por la cuenta que le trae, calla como un muerto. Llega el nuevo comisario reclamando un arma que falta. Hernán sale a buscarla, y Lucre se queda a solas con él. Como la marquesa no puede moverse, aprovecha la ocasión para tocarle un pecho. Hernán le pilla y sin dudarlo un segundo, le dispara a bocajarro, y  lo mata.

Detienen a Hernán por asesinato. Hay un juicio. Llaman a declarar a Nuño, Catalina y a la marquesa. Hernán quiere hacer su alegato: «Qué justicia es aquella que condena a un hombre por defender a una mujer que no puede hacerlo por sí misma…» El juez emite su veredicto: Inocente. Lucre no puede reprimir su felicidad, y olvidando su parálisis se levanta de la silla de un respingo. (!Será pava!). El juicio queda anulado después de esa farsa, y el nuevo veredicto es: Culpable. Le condenan a muerte. Será decapitado.

Sátur (Javier Gutiérrez) se entera que los desertores se esconden en el bosque del Soto. Va hacia allí para rendir cuentas con Cristóbal. Lo encuentra y le pide explicaciones. El desertor se justifica diciendo que lo de la patria es un engaño, que las guerras son para los que tienen poder, pero los muertos son nuestros. Mientras, los guardias del Rey se dirigen hacia allí y los toman presos. Confunden a Sátur con uno de ellos. Les van a ajusticiar. En el último segundo llega el Águila Roja, y logra salvar a Sátur (Este hombre tiene más vidas que un gato. La de veces que ha salvado la vida…). Su amigo Cristóbal no corre la misma suerte, y muere. Y al final a Sátur le da hasta penilla, a pesar de todo. (No ha estado mal el cameo de Flo en la serie. Me ha sorprendido verle en un registro tan diferente al que nos tiene acostumbrados).

Margarita se va a ordenar monja. El día antes va a visitar a Gonzalo para contárselo, pero está muy ocupado tonteando con el clon de Cristina y no le hace ni caso. Al final se entera a través de Catalina, y sale corriendo por si llega a tiempo de evitarlo. Llega tarde, ya no está. Una de las hermanas les comunica que se arrepintió en el último momento. !La novicia a la fuga! Sátur está loco de contento. Le insinúa a Gonzalo que si no ha tomado sus votos es por él. Pero el maestro dice que puede ser por otros motivos. Sátur responde: «¿Qué motivos ni qué motivos? Que esto es un clásico. La novicia a la fuga. Y siempre, siempre amo… es por amor». (Pues eso Gonzalo, a ver si mueves ficha de una vez, o se te adelantará el monseñor Adrián).

A pesar que el espectador está pidiendo a gritos un cambio en la relación Gonzalo-Margarita, los guionistas se empeñan en alargar la historia más que un chicle hasta llegar al hastío. ¿Habrá bodorrio por fin en la próxima temporada?

Otra trama que no arranca es la de Catalina y Cipri. Que el niño que espera le saldrán los dientes, y Gonzalo es incapaz de contar la verdad sobre la muerte de Floro. También estaría bien que el personaje de Cipri evolucionara, que recuperara su posada, o que aprendiera a leer, por ejemplo.

Y hasta aquí ha llegado la séptima temporada. Estaremos impacientes por ver la octava.

ÁGUILA ROJA: GUÍA DE CAPÍTULOS.

¿Es Gonzalo de Montalvo el Clark Kent de la Villa?